¿El bajo peso puede afectar a la fertilidad? Lo que demuestran las...

Mona Bungum
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8 min

Una guía clara y basada en pruebas sobre cómo el bajo peso corporal y la alimentación restrictiva pueden afectar a la fertilidad, la ovulación, los resultados del embarazo y la salud infantil a largo plazo.
Muchas mujeres se sorprenden cuando no se produce el embarazo a pesar de sentirse sanas. Puede que hagan ejercicio con regularidad, coman con cuidado y reciban comentarios positivos sobre su cuerpo o su estilo de vida. Cuando surgen problemas de fertilidad, la idea de que estar demasiado delgada o no comer lo suficiente pueda desempeñar un papel puede resultar confusa o incluso molesta. Para las mujeres que se preguntan si tener un peso inferior al normal afecta a la fertilidad, la pregunta suele estar envuelta en dudas sobre sí mismas más que en información clara.
Las investigaciones demuestran que el peso corporal y los patrones alimentarios influyen en la salud reproductiva de formas complejas y biológicamente predecibles. Tener un peso inferior al normal, o comer sistemáticamente menos energía de la que el cuerpo necesita, puede interferir en la ovulación, los ciclos menstruales y el equilibrio hormonal. No se trata de culpa o apariencia. Se trata de cómo el cuerpo percibe la seguridad, la nutrición y la preparación para el embarazo.
Respuesta rápida: Sí, el bajo peso puede afectar a la fertilidad. Un peso corporal bajo o una ingesta energética escasa pueden alterar las señales hormonales del cerebro que regulan la ovulación, provocando periodos irregulares o ausentes y dificultades para quedarse embarazada. En muchos casos, restablecer una alimentación adecuada y constante permite recuperar la ovulación y la fertilidad, aunque este proceso lleva tiempo y debe abordarse con cuidado.
La fertilidad empieza en el cerebro, no en los ovarios
La ovulación no empieza sólo en los ovarios. Comienza en el cerebro.
La fertilidad femenina está regulada por el eje hipotalámico-hipofisario-ovárico (HPO), una red de comunicación que integra información sobre la disponibilidad de energía, el estrés, el sueño, la enfermedad y las reservas de nutrientes. Este sistema evalúa continuamente si las condiciones son lo bastante seguras para favorecer la reproducción.
Cuando la ingesta de energía es baja o impredecible, el cerebro reduce las señales que estimulan la ovulación. Los periodos pueden volverse irregulares, más ligeros o detenerse por completo. Este trastorno se conoce como amenorrea hipotalámica funcional (AHF).
La AHF no es una enfermedad. Es una respuesta protectora. El embarazo requiere energía sostenida, nutrientes y estabilidad fisiológica. Cuando el cuerpo percibe escasez o estrés crónico, prioriza la supervivencia sobre la reproducción.
Peso insuficiente, IMC y fertilidad: Lo que demuestran las pruebas
Las mujeres con bajo peso, a menudo definido como un IMC inferior a 18,5, tienen más probabilidades de sufrir disfunciones ovulatorias, ausencia de menstruación y menores posibilidades de concebir. Sin embargo, el IMC por sí solo no explica todos los problemas de fertilidad.
Algunas mujeres tienen un IMC dentro del rango "normal" y, sin embargo, experimentan trastornos ovulatorios porque su ingesta energética no se corresponde con su nivel de actividad física, estrés o demanda metabólica. Este estado se denomina baja disponibilidad energética.
La baja disponibilidad energética puede desarrollarse gradualmente y a menudo pasa desapercibida. Puede ocurrir cuando se omiten comidas, el tamaño de las raciones es pequeño, se evitan los hidratos de carbono o las grasas, el volumen de ejercicio es elevado o el estrés mental en torno a la comida y el peso corporal es persistente.
En las clínicas de fertilidad, este patrón se reconoce cada vez más en mujeres cuyos resultados de las pruebas parecen dudosos o no concluyentes, y a veces se incluyen en la categoría de infertilidad inexplicada, en la que los ciclos son irregulares a pesar de no haber anomalías estructurales evidentes.
Explicación de la amenorrea hipotalámica funcional
La AHF es una de las causas de infertilidad más frecuentes, aunque infradiagnosticada, en mujeres con bajo peso corporal o pautas alimentarias restrictivas. Se caracteriza por una secreción reducida de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) desde el cerebro, lo que provoca niveles bajos de estrógenos y supresión de la ovulación.
Es importante destacar que la FHA puede producirse incluso cuando una mujer tiene un aspecto saludable, hace ejercicio moderado o come "limpio". El cuerpo responde a la suficiencia energética percibida, no a las normas sociales ni a la apariencia.
Los periodos irregulares, muy ligeros o ausentes son una señal clave. Es importante distinguir la FHA de otras causas de alteración del ciclo, como los períodos irregulares o ausentes relacionados con afecciones hormonales como el SOP, ya que las estrategias de tratamiento difieren.
Trastornos alimentarios, restricción y fertilidad
Los trastornos de la alimentación y los patrones alimentarios restrictivos tienen un impacto bien establecido en la salud reproductiva. Las mujeres que padecen o han padecido anorexia nerviosa, anorexia atípica, ortorexia, dietas crónicas o ayuno prolongado corren un mayor riesgo de supresión ovulatoria e infertilidad.
Incluso tras una recuperación aparente, el sistema reproductor puede seguir siendo sensible al estrés o a déficits energéticos sutiles. Esto no significa que la recuperación haya sido incompleta. Refleja hasta qué punto el cuerpo aprende a dar prioridad a la supervivencia cuando la energía ha escaseado.
Para muchas mujeres, los problemas de fertilidad pueden reactivar emociones difíciles relacionadas con la comida, el control o la imagen corporal. Por eso la atención a la fertilidad debe incluir seguridad psicológica, no sólo asesoramiento nutricional.
Por qué el tratamiento de la fertilidad no puede evitar la desnutrición
Algunas mujeres suponen que los tratamientos de fertilidad pueden anular los problemas relacionados con el bajo peso corporal o la alimentación restrictiva. Las pruebas no apoyan esta suposición.
Los estudios demuestran que las mujeres con baja disponibilidad energética suelen tener menos óvulos recuperados durante la estimulación, una respuesta ovárica más débil, mayores tasas de ciclos cancelados y menores tasas de implantación. La medicación hormonal no puede anular totalmente las señales de seguridad del cerebro.
Por eso las clínicas recomiendan a menudo abordar el estado nutricional antes o junto con opciones de tratamiento de la fertilidad, incluida la FIV. Comprender el proceso de FIV deja claro que el éxito depende de la preparación del cuerpo, no sólo de la medicación.
El embarazo con bajo peso y la salud del bebé
Una nutrición adecuada antes y durante el embarazo es fundamental para el desarrollo fetal. Las investigaciones relacionan sistemáticamente el bajo peso materno y la desnutrición con un mayor riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer, crecimiento fetal restringido y mayor susceptibilidad a las enfermedades metabólicas y cardiovasculares en etapas posteriores de la vida.
Estos hallazgos forman parte del marco de los orígenes evolutivos de la salud y la enfermedad, que muestra que los entornos nutricionales tempranos influyen en las trayectorias de salud a largo plazo.
Por eso la nutrición materna antes del embarazo es importante no sólo para la concepción, sino para la salud del niño a lo largo de toda su vida.
"Parezco sano": Por qué la apariencia puede ser engañosa.
Muchas mujeres que luchan contra la fertilidad dicen que comen bien, hacen ejercicio y se sienten sanas. Todo esto puede ser cierto, y aun así la fertilidad puede verse afectada.
La reproducción requiere suficiente grasa corporal para favorecer la producción de estrógenos, una glucemia estable, una ingesta adecuada de grasas, proteínas y micronutrientes, y un sistema nervioso que no perciba una amenaza continua.
Tener un aspecto saludable no es lo mismo que estar metabólicamente nutrido. La fertilidad se reanuda cuando el cuerpo se siente seguro, no cuando tiene un aspecto determinado.
¿Es siempre necesario el aumento de peso para restablecer la fertilidad?
No siempre, pero sí suele serlo una ingesta energética mayor y constante.
Para algunas mujeres, la fertilidad se restablece con comidas más regulares, raciones más grandes, menor intensidad de ejercicio y mejor sueño. Para otras, un modesto aumento de peso forma parte del restablecimiento de la señalización hormonal normal y de la ovulación.
El peso es un marcador, no el objetivo. El objetivo es la seguridad biológica y la regulación hormonal estable, un principio que también se destaca en los debates sobre la regulación hormonal en la mujer.
Proteger la salud mental durante el tratamiento de la fertilidad
Los consejos sobre el peso pueden ser emocionalmente desencadenantes, sobre todo para las mujeres con antecedentes de trastornos alimentarios. Los cuidados de fertilidad deben evitar la presión, el miedo o la vergüenza, e incluir apoyo psicológico cuando sea necesario.
Los cambios deben ser graduales, guiados médicamente y respetuosos. El embarazo nunca debe exigir una recaída o la pérdida de seguridad emocional.
¿Puede volver la fertilidad con una alimentación adecuada?
En muchos casos, sí.
Las investigaciones demuestran que restaurar la disponibilidad energética y reducir el estrés fisiológico puede reiniciar la ovulación, normalizar los niveles hormonales, mejorar los resultados del tratamiento y reducir las complicaciones del embarazo. La recuperación rara vez es inmediata. El cuerpo suele necesitar meses de alimentación constante para recuperar la confianza.
No eres la única que se hace esta pregunta
Muchas mujeres dudan en preguntarse si podrían estar demasiado delgadas para quedarse embarazadas porque la pregunta les parece personal o vergonzosa. No debería ser así.
La desnutrición está determinada por la cultura, las expectativas, los traumas y las enfermedades pasadas, no por el fracaso. Los problemas de fertilidad son señales, no castigos. El cuerpo no se resiste al embarazo. Espera.
Preguntas sobre el bajo peso y la fertilidad
¿Puede el bajo peso impedir que te quedes embarazada?
Sí. Tener un peso inferior al normal puede detener la ovulación o hacerla irregular al alterar las señales hormonales del cerebro. Cuando la ingesta energética es demasiado baja, el cuerpo da prioridad a la supervivencia sobre la reproducción, lo que dificulta el embarazo. Restablecer una alimentación adecuada suele ayudar a que vuelva la ovulación.
¿Puedes quedarte embarazada si tienes bajo peso?
Sí, algunas mujeres con bajo peso se quedan embarazadas de forma natural. Sin embargo, la probabilidad es menor si los periodos son irregulares o inexistentes, lo que es más frecuente con un peso corporal bajo o con una alimentación restrictiva. La fertilidad mejora cuando la ingesta energética es constante y suficiente.
**¿Cómo de bajo peso es demasiado bajo peso para la fertilidad?###
Un IMC inferior a 18,5 se asocia a mayores problemas de fertilidad, pero el IMC por sí solo no cuenta toda la historia. Algunas mujeres con un IMC más alto pueden seguir teniendo problemas de fertilidad si están insuficientemente alimentadas para su nivel de actividad. La disponibilidad de energía importa más que una sola cifra.
**¿Afecta a la ovulación no comer lo suficiente?###
Sí. Comer demasiado poco de forma constante puede suprimir las señales cerebrales que desencadenan la ovulación, aunque el peso corporal parezca estable. Este estado se conoce como baja disponibilidad energética y es una causa frecuente de interrupción del ciclo. Las comidas regulares y una ingesta adecuada son fundamentales para la recuperación.
¿Puede el ejercicio causar infertilidad si estás delgada?
El ejercicio en sí no causa infertilidad, pero sí puede hacerlo una actividad elevada sin suficiente combustible. Cuando la producción de energía supera la ingesta, la ovulación puede detenerse como respuesta protectora. Equilibrar el ejercicio con una nutrición adecuada favorece la salud reproductiva.
¿Qué es la amenorrea hipotalámica funcional (AHF)?
La FHA es una afección en la que la ovulación y la menstruación se detienen debido a una ingesta energética baja, al estrés o a un ejercicio excesivo. Es una de las causas más frecuentes de infertilidad en las mujeres con bajo peso. La FHA suele ser reversible con una alimentación adecuada y la reducción del estrés fisiológico.
¿Cuánto tarda en volver la fertilidad tras un aumento de peso?
La fertilidad puede volver en pocos meses una vez que la ingesta energética es adecuada y constante, pero los plazos varían. Los niveles hormonales y la ovulación suelen estabilizarse gradualmente, no de forma inmediata. La paciencia y una alimentación sostenida son importantes.
¿Puede funcionar el tratamiento de fertilidad si tienes bajo peso?
El tratamiento de la fertilidad es menos eficaz si el cuerpo no se siente adecuadamente nutrido. La medicación hormonal no puede anular totalmente la supresión de la ovulación causada por una baja disponibilidad de energía. Muchas clínicas recomiendan mejorar la nutrición antes o junto con el tratamiento.
**¿El bajo peso aumenta el riesgo de aborto?
El bajo peso corporal y la desnutrición se asocian a un mayor riesgo de aborto espontáneo, sobre todo al principio del embarazo. Se cree que esto está relacionado con el desequilibrio hormonal y la disponibilidad de nutrientes. Muchas mujeres con bajo peso siguen teniendo embarazos satisfactorios con el apoyo adecuado.
¿Puede afectar el bajo peso a la salud del bebé?
Sí. La desnutrición durante el embarazo está relacionada con el bajo peso al nacer y el parto prematuro, y puede influir en la salud metabólica del niño a largo plazo. Por eso se recomienda encarecidamente mejorar el estado nutricional antes de la concepción.
Cómo ayuda Conceivio a las mujeres
En Conceivio, entendemos que la fertilidad, la nutrición y la salud mental están profundamente conectadas. A las mujeres con bajo peso o con un historial de alimentación restrictiva, les ofrecemos educación basada en pruebas, orientación suave centrada en la seguridad más que en los objetivos de peso, apoyo emocional junto con los objetivos de fertilidad, y una meditada planificación de los cuidados de fertilidad que respeta tanto el bienestar físico como el psicológico.
El objetivo no es el control. Es ayudar al cuerpo a sentirse preparado.
Mensajes clave para recordar
- Sí, es posible estar demasiado desnutrida para quedarse embarazada
- La fertilidad depende de la disponibilidad de energía y de la seguridad biológica
- La alimentación restrictiva y los trastornos alimentarios afectan mucho a la ovulación
- El bajo peso materno puede influir en el embarazo y en la salud del niño
- La recuperación debe ser siempre compasiva, gradual y apoyada

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