Cómo apoyar tu fertilidad con la nutrición y el estilo de vida

Richelle Isaacs
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8 min

Este artículo te guiará a través de las estrategias nutricionales más eficaces para apoyar a tu cuerpo durante la FIV y mejorar la fertilidad.
Iniciar un tratamiento de FIV (fecundación in vitro) es un proceso tanto física como emocionalmente desafiante. Para muchos, representa la culminación de años de intentar concebir y a menudo implica una importante inversión de tiempo, energía y recursos. La nutrición desempeña un papel fundamental para apoyar a tu cuerpo durante este proceso y puede mejorar las posibilidades de embarazo y el éxito de los tratamientos de FIV. Aunque no existe un enfoque único de la fertilidad, optimizar tu dieta puede mejorar tu salud general y darte las mayores probabilidades de éxito.
Este blog te guiará a través de las estrategias nutricionales más eficaces para apoyar a tu cuerpo durante la FIV y mejorar la fertilidad.
1. Dar prioridad a una dieta equilibrada y rica en nutrientes
La base de la nutrición para la fertilidad es una dieta equilibrada y rica en nutrientes. Esto garantiza que tu cuerpo tenga las vitaminas y minerales esenciales que necesita para crear un entorno óptimo para la concepción.
- Granos integrales: Ricos en vitaminas del grupo B y fibra, los granos integrales como la quinoa, la avena y el arroz integral proporcionan energía constante y favorecen el equilibrio hormonal.
- Proteínas magras: Las proteínas son vitales para la reparación de los tejidos y la producción hormonal, que es esencial durante la FIV. Incluye fuentes magras como el pollo, el pavo, los huevos, el pescado y opciones vegetales como las judías y el tofu.
- Grasas saludables: Los ácidos grasos omega-3, presentes en los pescados grasos (como el salmón), las semillas de chía, las nueces y las semillas de lino, desempeñan un papel fundamental en la reducción de la inflamación y favorecen la calidad de los óvulos y el desarrollo embrionario.
- Frutas y verduras: Ricas en antioxidantes, vitaminas y minerales, deben constituir la mayor parte de tu ingesta diaria. Busca una variedad de colores para asegurarte de que obtienes una amplia gama de nutrientes.
Una dieta equilibrada proporciona a tu cuerpo los recursos que necesita para producir óvulos sanos, favorecer la implantación del embrión y mantener el embarazo.
2. Céntrate en los alimentos ricos en antioxidantes
El papel del estrés oxidativo en la infertilidad está bien documentado, sobre todo en las mujeres que se someten a FIV y en las que padecen enfermedades inflamatorias como el síndrome de ovario poliquístico (SOP) y la endometriosis. Los antioxidantes combaten el estrés oxidativo y favorecen la salud celular, que es fundamental para la calidad tanto del óvulo como del esperma.
Incorpora a tu dieta los siguientes alimentos ricos en antioxidantes:
- Frutos del bosque: Los arándanos, las frambuesas y las fresas están cargados de antioxidantes que ayudan a proteger las células del daño oxidativo.
- Verduras de hoja oscura: Las espinacas, la col rizada y las acelgas están repletas de vitaminas A y C, que ayudan a reparar el daño celular.
- Frutos secos y semillas:** Aportan vitamina E, un potente antioxidante que mejora la salud reproductiva general.
- Verduras coloridas: Los tomates, los pimientos, las zanahorias y los boniatos son ricos en carotenoides, beneficiosos para la fertilidad.
Al reducir el estrés oxidativo, estos nutrientes pueden mejorar la calidad de tus óvulos y espermatozoides, creando un entorno mejor para el éxito de la fertilidad.
3. Garantizar una ingesta adecuada de proteínas
Las proteínas son esenciales para la reparación de los tejidos, la regulación hormonal y el desarrollo embrionario. Procura incluir una fuente de proteínas de alta calidad en cada comida, ya que ayuda a equilibrar los niveles de azúcar en sangre y proporciona los aminoácidos necesarios para mantener los tejidos reproductivos.
Algunas opciones proteicas excelentes son
- Carnes magras: El pollo, el pavo y la ternera magra son ricos en hierro y vitaminas del grupo B, que favorecen el sistema reproductor.
- Pescado: Los pescados grasos como el salmón y la caballa son ricos en ácidos grasos omega-3, que mejoran la calidad de los óvulos y reducen la inflamación.
- Proteínas vegetales:** Las lentejas, los garbanzos, la quinoa y el tofu son excelentes opciones vegetarianas que aportan fibra y nutrientes esenciales sin la grasa saturada de algunas proteínas animales. Es importante consumir una variedad de proteínas vegetales para asegurarte de que ingieres todos los aminoácidos.
Las mujeres que se someten a una fecundación in vitro deben aspirar a ingerir entre 60 y 80 gramos de proteínas al día, en función de sus necesidades individuales. Pero es importante no estresarse por el peso, ¡ya hay bastante estrés con quedarse embarazada! Simplemente intenta aumentar la ingesta de proteínas con cada comida o tentempié.
4. Apoya la salud hormonal con grasas saludables
Las grasas saludables, especialmente los ácidos grasos omega-3, son esenciales para mantener el equilibrio hormonal. Estas grasas ayudan a regular la inflamación y mejoran la función celular, incluida la salud del óvulo y el esperma.
Incorpora a tu dieta estas fuentes de grasas saludables:
- Pescados grasos: Ricos en DHA y EPA, los omega-3 son importantes para el desarrollo embrionario y el proceso reproductivo en general.
- Nueces y semillas: Las nueces, las semillas de lino y las semillas de chía son ricas en ácidos grasos omega-3 y deben formar parte de tu dieta diaria. Estos requieren conversión en el organismo a formas más activas (DHA y EPA), por lo que es importante tener niveles de azúcar en sangre equilibrados y niveles óptimos de nutrientes para favorecer esta conversión.
- Aguacates: Con un alto contenido en grasas monoinsaturadas saludables, los aguacates también contienen folato, importante para el desarrollo temprano del embarazo.
- Aceite de oliva: Utiliza aceite de oliva virgen extra en la cocina y las ensaladas para beneficiarte de sus propiedades antiinflamatorias.
Las grasas saludables no sólo mejoran la fertilidad, sino que también ayudan a tu cuerpo a mantener un embarazo sano tras la implantación.
5. Mantén estables los niveles de azúcar en sangre
Mantener estables los niveles de azúcar en sangre es clave para favorecer el equilibrio hormonal y reducir el estrés del organismo. Las subidas y bajadas repentinas de azúcar en sangre pueden alterar la producción hormonal y afectar negativamente a tu fertilidad.
Para mantener estables los niveles de azúcar en sangre:
- Haz comidas equilibradas: Incluye en cada comida una combinación de proteínas, grasas saludables y carbohidratos ricos en fibra para ralentizar la absorción de azúcar y evitar los picos.
- Evita los azúcares procesados: Reduce al mínimo el consumo de aperitivos azucarados, refrescos y postres, ya que pueden provocar fluctuaciones en los niveles de insulina, que pueden afectar negativamente a la fertilidad.
- Merienda con inteligencia:** Opta por tentempiés ricos en nutrientes, como frutos secos, hummus con verduras o una pequeña ración de yogur con bayas, para mantener estable el azúcar en sangre a lo largo del día.
Mantener equilibrada la glucemia favorece la estabilidad hormonal y mejora las posibilidades de éxito del embarazo.
6. Suplementa sabiamente
Aunque una dieta rica en nutrientes es la piedra angular de la nutrición para la fertilidad, los suplementos pueden ayudar a llenar cualquier laguna y proporcionar un apoyo adicional a la fertilidad.
Algunos suplementos clave que pueden tenerse en cuenta:
- Vitaminas prenatales: Están formuladas específicamente para el embarazo y contienen nutrientes esenciales como folato, hierro y vitamina D.
- Coenzima Q10 (CoQ10): Conocida por mejorar la calidad de los óvulos, la CoQ10 es un potente antioxidante que puede favorecer la función mitocondrial y reducir el estrés oxidativo en óvulos y espermatozoides.
- Vitamina D: Esencial para la salud reproductiva y la implantación embrionaria, la deficiencia de vitamina D está relacionada con la reducción de las tasas de éxito de la FIV y la mala salud de la tiroides (crucial para la fertilidad).
- Ácidos grasos omega-3: El DHA y el EPA son importantes para reducir la inflamación y favorecer el desarrollo embrionario.
Consulta a tu médico antes de empezar a tomar suplementos, para asegurarte de que son adecuados para tus necesidades de salud particulares.
7. Hidrátate y evita la cafeína y el alcohol
Mantenerse hidratado es crucial para mantener una circulación sana, favorecer la función celular y ayudar al transporte de nutrientes. Intenta beber al menos 8-10 vasos de agua al día, y más si eres físicamente activa o te sometes a tratamientos hormonales. Esto también debe adaptarse a tu peso.
También es importante limitar o evitar las sustancias que pueden dificultar la fertilidad, como:
- Cafeína: El consumo elevado de cafeína se ha relacionado con una reducción de la fertilidad y un mayor riesgo de aborto. Limita la cafeína a 200 mg al día (unas 2 tazas de café o 3 tazas de té).
- Alcohol: Incluso un consumo moderado de alcohol puede afectar negativamente al éxito de la fertilidad. Es mejor evitar por completo el alcohol durante la FIV. Una hidratación adecuada y la eliminación de las sustancias perjudiciales para la fertilidad crean el mejor entorno posible para el desarrollo y la implantación del embrión.
8. Controla el estrés con una alimentación consciente
El estrés emocional que conlleva buscar un embarazo puede ser abrumador, y el propio estrés puede afectar negativamente a la fertilidad. Las prácticas de alimentación consciente no sólo mejoran la digestión, sino que también reducen los niveles de estrés, ayudándote a mantenerte tranquila y centrada.
Aquí tienes algunos consejos sobre alimentación consciente:
- Come despacio: Tómate tu tiempo para saborear cada bocado, lo que facilita la digestión y evita comer en exceso.
- Mantente presente: Concéntrate en los sabores y texturas de la comida, en lugar de en distracciones como la televisión o los teléfonos inteligentes.
- Escucha a tu cuerpo: Come cuando tengas hambre y para cuando estés lleno, prestando atención a las señales de hambre de tu cuerpo.
La alimentación consciente fomenta una relación positiva con la comida, reduciendo la ansiedad y promoviendo una sensación de bienestar.
Conclusión
La nutrición desempeña un papel fundamental para apoyar a tu cuerpo durante el proceso física y emocionalmente exigente de buscar un embarazo. Centrándote en una dieta equilibrada y rica en nutrientes, incorporando antioxidantes y grasas saludables, y manteniendo estables los niveles de azúcar en sangre, puedes mejorar tu fertilidad y aumentar las probabilidades de éxito de la FIV.
Recuerda que cada viaje de fertilidad es único, y una nutrición personalizada puede marcar la diferencia. Si estás preparada para optimizar tu dieta y mejorar tus posibilidades de quedarte embarazada, agenda una consulta para recibir un plan personalizado que apoye tus objetivos de fertilidad.

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