La infertilidad puede ser un reto silencioso para muchas parejas, pero historias como la de Simon y Laura demuestran que con conocimientos, pequeños cambios en el estilo de vida y el apoyo adecuado, es posible progresar. Su experiencia demuestra que la ciencia, la paciencia y la persistencia pueden dar esperanza y, finalmente, un bebé sano.
Cuando Simon y Laura empezaron a buscar un embarazo, supusieron que ocurriría de forma natural. Tras meses de decepción, empezaron a preocuparse. Como la mayoría de las parejas, empezaron por explorar la fertilidad femenina. Pero los resultados de las pruebas trajeron una sorpresa: El recuento de espermatozoides y la motilidad de Simon eran inferiores a lo normal.
"Pensaba que los problemas de fertilidad eran sobre todo cosa de mujeres", admitió Simon. "Pero enterarme de que la mitad de los casos de infertilidad afectan a hombres cambió por completo mi forma de verlo".
Guiado por un especialista en fertilidad y decidido a hacer cambios, Simon descubrió que la salud del esperma puede mejorar. En tres meses, los resultados de sus análisis se habían transformado, y un año después, Laura estaba embarazada.
Comprender la salud del esperma
Antes de hacer cambios en su estilo de vida, Simón quería entender qué significaba realmente "salud del esperma". Su médico le explicó que la calidad del esperma se evalúa mediante varios parámetros clave:
| Parámetro | Qué significa | Por qué importa |
|---|
| Recuento | Número de espermatozoides por mililitro de semen | Un mayor recuento significa una mayor probabilidad de que uno llegue al óvulo. |
| Motilidad | Eficacia con la que nadan los espermatozoides | Los espermatozoides deben moverse con fuerza y constancia para alcanzar el óvulo. |
| Morfología | Forma y estructura de los espermatozoides | Los espermatozoides deformes tienen dificultades para penetrar en el óvulo. |
| Calidad del ADN | Integridad del material genético del espermatozoide | Un ADN dañado puede reducir la fertilidad y aumentar el riesgo de aborto. |
Los espermatozoides tardan entre dos y tres meses en desarrollarse, lo que significa que los cambios saludables de hoy influyen en los resultados de fertilidad de los próximos meses. A los hombres que sientan curiosidad por saber cómo se mide este proceso, les ayudará comprender qué pueden esperar durante las pruebas de fertilidad masculina.
El plan de Simon para mejorar la salud de los espermatozoides
1. Mejorar su alimentación
Simon empezó con cambios pequeños y manejables. Cambió los tentempiés procesados por fruta, empezó a cocinar más y buscó el equilibrio en lugar de la perfección.
Llenó su plato con:
- Frutas y verduras ricas en antioxidantes
- Frutos secos y semillas que aportan zinc y selenio
- Pescado dos veces por semana para omega-3
- Cereales integrales y legumbres para el folato y las vitaminas B
También redujo el alcohol y las bebidas azucaradas. "No me había dado cuenta de hasta qué punto afecta la comida a la fertilidad", dijo. "Al cabo de unas semanas, me sentía con más energía y, con el tiempo, se notó en mis resultados".
Una dieta de estilo mediterráneo similar a la descrita en cómo apoyar tu viaje de fertilidad con la nutrición y el estilo de vida ofrece la misma base para una salud reproductiva a largo plazo.
2. Mantenerse activo sin exagerar
Simon añadió ejercicio moderado a su rutina diaria. Caminaba o montaba en bicicleta unos 30 minutos la mayoría de los días y levantaba pesas ligeras dos veces por semana. La actividad regular y moderada mejoró su equilibrio hormonal y su circulación, al tiempo que reducía el estrés.
"Aprendí que no se trataba de hacer más", dijo. "Se trataba de ser constante".
3. Controlar el peso y el sueño
Cuando Simon empezó, tenía unos 10 kilos de más. Incluso una modesta pérdida de peso le ayudó a restablecer sus niveles de testosterona y energía.
También se comprometió a dormir de siete a ocho horas cada noche, evitar las pantallas antes de acostarse y seguir una rutina. Su médico le recordó que dormir bien ayuda a regular hormonas como la testosterona y la LH, que son vitales para la producción de esperma.
4. Evitar factores dañinos ocultos
Simon hizo varios cambios prácticos para proteger su esperma de los daños. Dejó de fumar, limitó el alcohol y redujo la exposición al calor eligiendo calzoncillos holgados, manteniendo los portátiles fuera de su regazo y evitando los baños largos y calientes.
También empezó a utilizar recipientes de vidrio en lugar de calentar la comida en plástico, reduciendo así su exposición a sustancias químicas relacionadas con problemas de fertilidad. Para las parejas que deseen tomar precauciones similares, crear un hogar libre de toxinas para el crecimiento de tu familia explica cómo las elecciones cotidianas pueden proteger la salud reproductiva.
5. Manejar el estrés de otra manera
La carga emocional de intentar concebir sorprendió a Simon. A menudo se sentía ansioso y frustrado, sobre todo después de meses sin avances.
Animado por Laura, empezó a meditar diez minutos al día y se unió a un pequeño grupo de hombres donde otros compartían experiencias similares. "Me ayudó a mantener la calma y a estar conectado con mi pareja", dijo. "Me recordaba que estábamos juntos en esto".
6. Trabajar con un especialista en fertilidad
El médico especialista en fertilidad de Simon supervisó sus progresos con análisis de semen y pruebas adicionales, como los niveles hormonales y la fragmentación del ADN. Éstas ayudaron a confirmar la mejoría y descartaron otras afecciones, como el varicocele o una infección.
Al cuarto mes, su recuento de espermatozoides casi se había duplicado, la motilidad había mejorado un 60% y los niveles de fragmentación del ADN habían descendido drásticamente. Para quienes estén interesados en comprender cómo afecta la integridad del ADN a la concepción, qué es la fragmentación del ADN espermático y por qué es importante para la fertilidad masculina ofrece una explicación detallada.
Dos ciclos después, Laura estaba embarazada.
El resultado: Un bebé sano y una vida más sana
Nueve meses después, Simón tuvo a su hija recién nacida en brazos.
"Todos esos pequeños cambios -la comida, los paseos, la paciencia- tenían sentido", dijo. "No se trataba sólo de tener un bebé. Se trataba de estar lo bastante sano para disfrutar de ser padre".
La historia de Simon demuestra que la fertilidad masculina no es estática. Con la orientación adecuada, los pequeños hábitos pueden marcar una gran diferencia. Puedes obtener más información sobre ajustes prácticos del estilo de vida en cómo prepararse para un análisis de semen y calidad del esperma frente a cantidad, la fertilidad masculina explicada.
Tu guía de fertilidad
Si estás iniciando tu propio viaje hacia la fertilidad:
- Hazte las pruebas pronto. Comprender tu estado basal te ayuda a tomar el control.
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- Empieza poco a poco y sé constante. Los cambios graduales suman.
- Ten paciencia. Los espermatozoides tardan unos tres meses en renovarse.
- Apoya a tu pareja. La fertilidad es compartida, no separada.
- Busca ayuda profesional. La evaluación de un experto garantiza que estás en el buen camino.
En Conceivio, creemos que cada viaje de fertilidad es único. Nuestro equipo asistencial y nuestras herramientas digitales te ayudan a dar pasos con confianza hacia la paternidad. Descárgate la aplicación Conceivio para acceder a recursos de confianza, seguir tus progresos y conectar con expertos en fertilidad compasivos.